jueves, 21 de junio de 2007

24.08.2006 VÍCAR-LAS NORIAS












A media mañana llegamos al Ayuntamiento de Vícar. Ricardo y Wilson se despidieron de Luz y Marcelo, concejales, y de Antonio Bonilla, el alcalde de Vícar, antes de su inminente regreso a la Argentina.

Antonio Bonilla, en nombre de la Corporación Municipal que preside, les hizo entrega de un recuerdo institucional, con el escudo de Vícar y algunos de los libros que el ayuntamiento publica, y felicitó a Wilson Saliwonczyk y a Ricardo Pino por la excelente labor de difusión que estuvieron desarrollando en su gira por España, Portugal y Francia durante este verano.

Después fuimos hasta Las Norias a casa de Miguel “Candiota” invitados a comer. Amalia y Miguel nos recibieron con unas estupendas migas y sus corazones abiertos.

Ricardo y Wilson comparten con “Candiota” ese especial anhelo por improvisar tranquilamente, con la emoción, creando el universo nombrándolo en palabras.

No tardaron en iniciar una controversia improvisada a tres. La hicieron en quintillas, con el esfuerzo añadido para Wilson y Ricardo de no haber utilizado nunca esta estrofa para improvisar.

Los versos que siguen se escribieron en directo y pertenecen a la parte central de esa controversia:


WILSON
Pero al pasar el verano
morirá la mariposa
porque el poema es liviano
y la quintilla se posa
como un pájaro en mi mano.

“CANDIOTA”
Ricardo gozo con verte
esta tarde en mi cocina,
ya que he tenido esta suerte
hasta el día de la muerte
contigo Miguel camina.

RICARDO
Diré con delicadeza
desde mi mundo interior
expresando mi franqueza
que hoy tengo el tremendo honor
de estar sentado en su mesa.

WILSON
Yo me he muerto de una herida
y somos resucitados
en una región perdida,
somos muertos desvelados
en la noche de la vida.

“CANDIOTA”
Un mundo para vivir
es el tesoro mejor,
amemos para sentir
porque vivir sin amor
es lo mismo que morir.

RICARDO
Yo me puse a meditar
y el alma me da corcovos
pero quisiera explicar
si el tiempo borra los trovos
para qué entonces trovar.

WILSON
La copla recién nacida
tiene los ojos abiertos,
muere y nace en la caída
porque somos cuatro muertos
que brindamos por la vida.

“CANDIOTA”
Por los líricos caminos
buscando el aire español
llegaron dos argentinos
y me parece que el sol
tiene los rayos más finos.

RICARDO
Sería una resurrección
Wilson lo que estás diciendo,
creo que tienes razón
que aunque vivimos muriendo
está vivo el corazón.

WILSON
En tu corazón palpito,
cierto es, muero de tristeza
por no hacer un verso escrito
porque tengo la certeza
que mañana resucito.

RICARDO
Si uno llega aquí se nota
que una tradición se encumbra
donde cada trovo brota,
donde el sol hispano alumbra
en los trovos de “Candiota”.

WILSON
En la casa de “Candiota”
la dignidad nunca es falsa,
esa coherencia se nota
pues la dignidad descalza
nunca ha admirado las botas.

“CANDIOTA”
En los ríos de mi mente
se abre el Guadalquivir
diciéndome claramente
que no he podido cumplir
merece esta gente.

RICARDO
Nosotros que aquí lo vemos
al maestro trovador
al volver recordaremos
que usted ha cumplido mejor
de lo que nos merecemos.

WILSON
Miguel claro que cumplías
porque usando mil colores
siempre pintás un país
y todavía de flores
la patria de tu raíz.

“CANDIOTA”
Wilson, Ricardo y José,
como perlas de alegría,
vinieron con buena fe
y en la casa nuestra y mía
lo que tengo os daré.

José Criado Fernández,
del trovo investigador,
¡quién fuera Miguel Hernández
para decir el valor
que tienen los hombres grandes!

Los argentinos llegaron
y del sueño desperté,
las gracias te doy José
porque mi casa encontraron.
Cuando por mi puerta entraron
un cambio noté en mi vida
y mi alma agradecida
con el deseo mejor
siempre les tendré ese amor
que florece en nuestra vida.